Autor
Tsvetana Tóncheva
miércoles 31 diciembre 2025 12:30
miércoles, 31 diciembre 2025, 12:30
FOTO BGNES
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En los últimos minutos del año que se va, el tiempo parece detenerse por un instante. Las cuentas quedan atrás y nuestras miradas se dirigen hacia un nuevo comienzo. Despedimos el año 2025, un año difícil y lleno de acontecimientos dramáticos para el mundo, pero también un año que nos ha recordado el valor de la fe, la humanidad y la esperanza.
En las
puertas de 2026, y siguiendo las antiguas tradiciones, nos reunimos con familiares
y amigos para dar la bienvenida al nuevo año con votos de paz y deseándonos días mejores. En
Bulgaria y en todo el mundo el 31 de diciembre es un día de alegría, lleno de expectativas de prosperidad, bienestar, y de momentos más felices y tranquilos. Le
transmitimos estos votos con la emblemática música festiva búlgara, típica de
este día.
Desde hace décadas, la ronda típica búlgara “horo”, creada por Diko Iliev, en la primavera
del año 1937, acompaña la noche de Año Nuevo de los búlgaros. Por eso empezamos
este peculiar concierto con el famoso Dunavsko Joró símbolo musical de la esperanza,
la comunidad y el nuevo comienzo.
El
ambiente festivo invernal continua, con una preciosa canción infantil búlgara,
que incluso ha encontrado lugar en los manuales japoneses de música. Se titula “Sobre los campos silenciosos”
(“Nad smulchanite poleta”), con letra de Dimitar
Spasov y musica del inolvidable Hristo Nedyalkov,
creador y director del Coro Infantil de la Radio durante más de medio siglo. Una canción que trae alegría,
campanillas, animación, juego y trineos rápidos: un auténtico cuento de hadas invernal.
En la víspera del 1 de enero, la fiesta de muchos búlgaros va acompañada de los programas de Año Nuevo que transmite Televisión Nacional de Bulgaria. Uno de estos programas, emitido en la noche del 31 de diciembre de 1971, sigue siendo inolvidable gracias a la participación de una leyenda de la música. El programa de televisión para dar la bienvenida al año 1972 se grabó con la participación de la talentosa cantante búlgara Pasha Hristova, de tan solo 25 años. Quizás la interpretación más emocionante de este programa fuera “Byala Pesen” (Canción Blanca), del poeta Petar Karaangov y el compositor Dimitar Valchev. Recordamos que la pieza “Una rosa búlgara” convirtió a Pasha Hristova en un símbolo nacional, mientras que "Canción Blanca" fue declarada melodía del año en 1972.
En los años 80 del siglo XX, durante las fiestas navideñas, se escuchaba a menudo una de las interpretaciones más populares de la talentosa cantante búlgara Rositsa Boldjieva, que lleva tres décadas viviendo y trabajando en Italia. “Vacaciones de invierno” con música de Toncho Rusev y letra de Petya Dubarova, sigue trayendo alegría y nostalgia a los búlgaros en el país y por todo el mundo. Es una canción que habla de la despreocupación, la juventud y la magia del invierno.
Otro hermoso éxito festivo búlgaro con las voces de Dobrin Vekilov, Doni e Asya Staneva es la canción "Deseo" con letra y música de Dimitar Stanchev. Melódica y sincera, la canción transmite un mensaje maravilloso, pero también un poco de tristeza, ya que a finales de 1995 puso fin a un legendario programa de televisión búlgaro llamado “Nevada”. Tres décadas después, siguiendo el mensaje de la canción “que tengan un feliz año, que sea un año tranquilo y próspero”. El equipo de Radio Bulgaria les desea que 2026 sea mejor, más pacífico, más tranquilo y lleno de salud.
El final de cada año es el momento para de hacer balance, y en 2025 el equipo de Radio Bulgaria se ha esforzado una vez más por presentarles a búlgaros reconocidos que tienen envidiables carreras por todo el mundo. Los que los une es su profundo amor la patria. Para ellos Bulgaria sigue siendo un hogar, un recuerdo, una inspiración y una esperanza de volver.
"¡Hogar! Este es mi hogar, siempre lo ha sido y siempre lo será”, afirma el violista Boris Tonkov.
El pianista Ivan Yanakov dice: "A pesar de las quejas de la gente, en Bulgaria, existen muy buenas condiciones para una buena vida. Solo tenemos que terminar de construir nuestras casas… y así crear gradualmente una sociedad más feliz".
La figura principal de la óperaYordanka Derilova llama a Bulgaria "su casa natal", el lugar donde están la gente y el aire que nos pertenecen.
Para la pianista Donka Angacheva, Bulgaria es un país con "una historia cultural increíble y una música maravillosa que debe ser escuchada".
La violinista Devorina Gamalova asocia a Bulgaria con "la bella naturaleza y las personas cálidas y directas como las muchas que tenemos en nuestra tierra".
El director de orquesta Pavel Balev define su patria como "un amor insaciable y doloroso, un dolor sin el cual no puedo vivir".
La pianista Rositsa Banova piensa en Bulgaria con esperanza y fe en un futuro mejor, y el violinista Svetlin Rusev comparte que actualmente vive entre aviones, pero que le gustaría regresar algún día: "¡Tengo planes secretos para... Bulgaria!". Para él, nuestro país es ante todo una patria, pero también "tradición, historia, folclore, arte culinario, naturaleza... "Este paísposee mucho, a pesar de ser pequeño, con poca población y sin tantos recursos como otros países, pero simplemente no nos damos cuenta de lo agradecidos que deberíamos estar cada día".
Para la violinista Blagomira Lipari, Bulgaria es “calidez”, cultura y emoción, y pone todo su corazón en su música. La compositora Penka Kuneva añade: “Pienso constantemente en Bulgaria. Es fundamental que este sentimiento de autopercepción como búlgara viva dentro de mí y que sea fuerte”.
Con su obra "Tierra" del álbum "La Mujer Astronauta", deseamos paz, tranquilidad y prosperidad, para nuestra tierra natal y para todo nuestro planeta.
Como manda la tradición, cerramos nuestro concierto musical de Año Nuevo con uno de los cantos ortodoxos más entrañables: "Por muchos Años" (“Mnogaya leta”).
"Por muchos Años", parte de la misa litúrgica ortodoxa con el que se desean muchos años de vida y prosperidad, es más conocido en Bulgaria gracias a la música del compositor ruso Dmitri Bortnianski y a la interpretación del legendario bajo búlgaro Boris Hristov, junto con el coro de la catedral de “San Alexander Nevski” en Sofía. Grabado en el otoño de 1976, este canto resuena hasta hoy en día en los primeros minutos tras la llegada de cada Año Nuevo.
Con un "Muchos Años" (“Mnogaya leta”), les deseamos muchos años a todos ustedes, fieles amigos de Radio Bulgaria. En 2026 seguiremos informándoles sobre la actualidad búlgara, la cultura, la historia y las personalidades que construyen la Bulgaria de hoy.
Redactora Tsvetana Tóncheva
Traducido
por Zoraida de Radev
Publicado por Zoraida de Radev